¿Alguna vez os habéis planteado por que las calculadoras Casio tienen esa carcasa que se divide en dos y es extraíble? No, no es para dar comodidad, ni para protejer las teclas de la susodicha ni nada por el estilo, ¡¡¡ le ponen esas tapas para convertir la calculadora en un arma mortífera !!!
No, estudiar Cálculo no me ha vuelto loco (bueno, quizás un poco sí), y a continuación os voy a contar el suceso por el cual queda demostrada mi teoría de las Calculadoras Arrojadizas.
Ponte en situación, estás en la biblioteca de la Facultad de Medicina de la UMA, estudiando con un grupo de amigos (aunque lo que menos te apetece hacer es estudiar...). Uno de tu grupo de amigos se pone a hablar en un tono más que alto a juzgar por como lo miraba el gentío, por lo tanto te dispones a "invitarle" a que se calle para que la hostilidad hacia vuestro grupo no aumente de manera exponencial. Viendo que la reprimenda verbal no surte efecto, decides acompañar la regañina con el amago (y recalco eso de amago) de lanzarle la calculadora.
Llegados a este punto parate a reflexionar: ¿qué sucede cuando cojes una calculadora de las nombradas con anterioridad por la tapa y haces un movimiento brusco? PREMIO! La calculadora sale disparada de la mano, con el consecuente impacto cabezonil a una muchacha (la pobre solo quería estudiar...), la cara de ¡Yo no he sido! que se te queda, y el estallido de risas y carcajadas en el recinto, amen del ataque de risa que te entra, aún sabiendo que tienes que pedirle perdón a la muchacha por intento de homicidio involuntario hacia su persona.
Con esto queda demostrada mi teoría, no compréis calculadoras Casio de este modelo que las carga el diablo, o en su defecto... NO DEJEIS NINGUNA CERCA DE MÍ.
